Llamenos: 01 (55) 5598 41 73

¿Quiénes somos?

Conozca más

Conozca más acerca de nuestra orden, su historia, llegada a México. Quiénes abrieron la senda y tras quienes seguimos sus huellas.

Acerca de

Orden de la Compañía de María Nuestra Señora

La Orden de la Compañía de María Nuestra Señora, fundada por Juana de Lestonnac, es el primer instituto religioso apostólico femenino aprobado por la Iglesia el 7 de abril de 1607, dedicado a la educación de la mujer.

Juana de Lestonnac Nace en Burdeos, Francia, en 1556. Primogénita de una familia altamente significativa en la ciudad. Su padre, Ricardo de Lestonnac era Consejero del Parlamento. Su madre, Juana Eyquem, hermana del humanista Miguel de Montaigne, autor de Los Ensayos, que tuvo una influencia decisiva en su educación.

En esos años, el calvinismo invade Francia. Las guerras de religión desgarran el país. Su madre, seducida por la Reforma, intenta atraer a su hija, pero Juana encuentra dos defensores de su fe católica en su padre y en su tío Miguel. La fe de es una fe probada, protegida, reafirmada. El Espíritu le alienta interiormente: "no dejes apagar la llama que yo he encendido en tu corazón..."

A los 17 años contrae matrimonio con Gastón de Montferrant. Siete hijos plenifican su amor compartido durante 24 años. Tiene que superar el dolor de varias muertes: su esposo y su hijo mayor, su padre y su tío. Juana continúa educando a sus hijos y se pone al frente de su casa en Landirás.

Sigue escuchando la llamada de Dios y cuando ya sus hijos no la necesitan entra en el Monasterio del Císter, las Fuldenses, en Toulouse. Tiene 46 años. Se llamará Juana de San Bernardo. Juana goza con su nueva vida. Largas horas de oración. Fuertes penitencias. Silencio y abnegación. Seis meses de duro aprendizaje. Sus ansias de entrega a Dios se afianzan, pero su cuerpo se debilita. Debe renunciar. Buscar otros caminos.

En medio de la noche, suplica al Espíritu en busca de luz y tiene una visión que la reconforta y orienta: una multitud de jóvenes en peligro y María que alienta su respuesta.

Juana de Lestonnac comprende: su entrega al Señor será tender la mano a aquella juventud amenazada y vivir las actitudes de María.

Al regresar del Cister, se retira a sus tierras de la Mothe. Vive un largo tiempo de discernimiento. Perfila el nuevo Instituto que tratará de llenar una carencia concreta en la Francia del siglo XVII: La educación integral femenina. Juana descubrió por experiencia la necesidad de la educación cristiana para la mujer y la concibe como un bien público que contribuirá a la transformación de la sociedad.

En 1605 una peste invade Burdeos. Juana desafía el contagio y ayuda en los barrios más necesitados. Allí descubre el misterio del pobre, presencia viva de Jesús. Este servicio es ocasión también el encuentro con varias jóvenes que, sintiendo la llamada del Señor y atraídas por su personalidad, se comprometen con su proyecto apostólico.

A partir de ese momento, su vida se orienta a la fundación de la nueva Orden que, inspirada en la espiritualidad ignaciana, inicia una nueva forma de vida religiosa dedicada a la educación femenina.

Juana de Lestonnac muere a los 84 años, el 2 de febrero de 1640. En ese momento hay 30 casas de la Orden en Francia. En 1650 se abre la primera casa de España en Barcelona y con la fundación en México, en 1754 se inicia la expansión de la Compañía en América.

El 15 de mayo de 1949, la Iglesia la declara santa a Juana de Lestonnac.

A lo largo de más de 400 años, la Compañía, presente en la actualidad en veintiséis países de cuatro continentes, desde la educación, sigue realizando su misión de evangelización al servicio de una fe que fructifica en otras de justicia.