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Nos adherimos al pacto educativo global

“La educación es siempre un acto de esperanza que,
desde el presente, mira al futuro".
Papa Francisco

En la Compañía de María Provincia de México, nos unimos al llamado que el pasado 15 de octubre de 2020 realizó el Papa Francisco para adherirnos y firmar de manera simbólica el Pacto Educativo Global que convoca a unir esfuerzos para realizar una transformación cultural profunda, integral y de largo plazo a través de la educación.

En nuestras comunidades religiosas, educativas y obras apostólicas de inserción renovamos el compromiso y pasión por una educación más abierta e incluyente, legado de nuestra fundadora Santa Juana de Lestonnac que con una educación humanista cristiana, pone a la persona al centro, busca “formar cabezas bien hechas, más que bien llenas” y a través de ello formar familias para transformar la sociedad.

Como Compañía de María estamos con el Pacto Educativo Global desde los que somos y hacemos, pues esta es nuestra esencia y convicciones expresadas a través de nuestro Proyecto educativo, con el modelo de Evangelización UNITAS y el modelo Pedagógico SIGNA. 

Por ello nos comprometemos a unir esfuerzos con otras y otros para desarrollar, acoger e impulsar dinámicas y espacios de diálogo y de acompañamiento a la sombra de las 7 claves en el Pacto propuesta por el Papa Francisco:

  1. Colocar en el centro del proceso educativo a la persona, teniendo claro que cada persona es única.
  2. Escuchar la voz de los niños y  jóvenes a los que transmitimos valores y conocimientos, para construir juntos un futuro de justicia y paz, una vida digna para cada persona.
  3. Fomentar la plena participación de los y las niñas en la educación.
  4. Ver en la familia al primer e indispensable educador.
  5. Educar y educarnos para acoger, abriéndonos a los más vulnerables y marginados.
  6. Comprometernos a estudiar, entender e implementar nuevas formas de entender el entorno de la persona, para que estén al servicio de toda la familia humana en la perspectiva de una ecología integral.
  7.  Salvaguardar y cultivar nuestra casa común.

Cada cambio necesita un camino educativo que involucre a todos, por ello contamos desde ya con nuestras comunidades educativas y religiosas, obras de inserción o grupos de laicas y laicos para ofrecer sus dones y construir juntos ese futuro esperanzador que soñamos; un futuro con personas maduras,capaces de superar fragmentaciones y contraposiciones y reconstruir el tejido de las relaciones por una humanidad más fraterna que desde el amor nos lleve a una sociedad justa y en paz.

¡Esta tarea está en manos de todas y todos!

Isabel Rodríguez Rodríguez, odn
Superiora Provincial
Compañía de María Provincia de México