Jornada sanitaria

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“jornada sanitaria”

Los días 17 al 20 de diciembre, junto con los campesinos de la zona de Puerto Cabezas, nos unimos desde CONFER-Nicaragua un equipo de médicos, enfermeras, laicos y 4 religiosas y un religioso de 4 congregaciones: Compañía de María, Hermanitas de la Inmaculada Niña, Dominicas del Rosario y Orden de Predicadores, para visitar y dar continuidad a tres comunidades Parroquia de Sahasa Diócesis de Siuna que fueron afectadas tras el paso Huracán Eta y Iota el año pasado.

A esta actividad la llamamos jornada sanitaria y alimenticia en apoyo a la vida de estas comunidades de Puerto Cabezas. La asistencia fue posible por las ayudas recibidas de Adveniat Hilton y Fundación Teresiana, con las que se pudieron beneficiar 160 familias; pero, sobre todo, lo más valioso fue experimentar la atención cercana, humana y médica a 290 familias.

La atención no termina. Hay muchas dificultades que todavía hace falta apoyar, pero lo más importante es el deseo de las comunidades de salir adelante y no perder la esperanza y la solidaridad, ya sean católicos o evangélicos se han unido como comunidad para fortalecer la vida que Dios quiere que tengan sus hijos e hijas. 

Compañía de María

“ He experimentado mucho agradecimiento por encontrarme con un Jesús solidario que se comparte y reparte entre los más necesitados desde lo material alimento y medicina, pero descubrí que también hay necesidad de Tender la mano desde la educación como lo hizo Santa Juana de Lestonnac. […] Me deja comprometida y muy agradecida a participar en otra misión. Me ayudó a descubrir a un Dios amor, que se comparte y reparte entre todos.”

Testimonio de Jamilleth del Rosario Vargas Pérez, Red Laical Compañía de María de Granada.

Pascua con nuestras hermanas y hermanos Purépechas

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Pascua con nuestras hermanas y hermanos Purépechas

Compañía de María

La colonia Floresta del Colli comúnmente conocida como la Noria, en Zapopan Jalisco,  es un lugar donde, como en muchas de las colonias de periferia, solo llegan los ecos de una sociedad urbana; ecos porque aún no llegan los servicios elementales de salud, higiene, educación, seguridad, etc.

Este es el sitio donde el cielo sí se piensa desde la tierra. Acá vive la gente sencilla, que no busca ni ambiciona grandezas, gente que para sobrevivir tienen que trabajar largas jornadas con la esperanza de llevar un pan a la mesa de sus hijos, algo que muchas veces no se logra debido a que su trabajo no es remunerado con justicia. Naturalmente hablo de un pequeño grupo de indígenas purépechas establecidos en esta zona.

Estos hombres y mujeres luchan diariamente hasta con el idioma, porque muchas veces no entienden el español y tampoco son entendidos. Marginados e ignorados por los que sí lo hablan; ellos y ellas tienen la capacidad de hacer realidad las palabras que leemos en el Evangelio de Juan el Jueves Santo al referirse a Jesús: “…los amó hasta el extremo” Jn. 13,1 porque saben dar y darse hasta el extremo.

Ellos en medio de su fragilidad, aman hasta el extremo. Aman cuando te reciben con cariño y te abren con amor las puertas de su casa y de su corazón.

Aman al extremo cuando comparten lo poco que consiguieron para comer, sin pensar qué harán al día siguiente; cuando gozan la danza, la música y la fiesta religiosa, con y desde su gesto tímido y retraído, sorprenden con una expresión que es de acogida e invitación a la reflexión.

Cuando se juntan para vivir la fiesta, para mirar y encontrar lo positivo de la vida y de todo aquello que se les ofrece para su crecimiento humano y espiritual.

Es con ellos con quienes, un grupo de estudiantes jesuitas y nosotras, 3 religiosas de la Compañía de María Nuestra Señora, hemos vivido y compartido Semana Santa y Pascua, una experiencia que solo se comprende en su dimensión más honda si es leída con el corazón, porque toda es evangelizadora.

 

Nos evangelizan desde su pobreza, con su sencillez y la acogida que nos brindan porque son capaces de mirar la vida con esperanza en medio de la adversidad, de encontrar la mano y la presencia de “Tata Dios”, como ellos le llaman, en lo que van viviendo.

Con ellos aprendemos que cada día tiene una novedad, porque el Hijo de Dios, resucita cada mañana para hacer nuevas todas las cosas. Que nos da la oportunidad de luchar, trabajar, esperar…  confiando en ese Dios que hace justicia al oprimido “porque caerán los opresores, exultarán los siervos, los hijos del oprobio, serán tus herederos” como bellamente lo canta el himno de la liturgia de las horas. Sin duda ellos y ellas son los herederos y herederas de la Vida verdadera, en los que cada día Dios se recrea en su sencillez, como lo hizo en María Nuestra Señora.

Aprendemos que se lucha de sol a sol para ganar el pan que nos alimenta todos los días y que esta lucha se realiza con esperanza, sin desánimo, con total confianza puesta en ese Dios que viste la hierba del campo, que hoy está verde y mañana se marchita. Mt.6,30.

Aprendemos que la alegría, la esperanza, el cuidado de la vida y de nuestro espacio Común nos dan identidad. Y esto necesariamente se logra enfrentando la adversidad, la marginación y el rechazo de una sociedad que no comprende por qué se quiere conservar un idioma, algunas costumbres que unen a la familia, que configuran, dan vida e identidad a una cultura amenazada con desaparecer en el tiempo.

Reconocemos que la inercia, el desánimo, la desconfianza, en nosotros mismos y en el grupo, no tienen cabida, van desapareciendo cuando nos comparten sus inquietudes, luchas y sufrimientos. Esto nos impulsa a caminar, a vivir este éxodo dando lo mejor de nosotros, a pensar y confiar en un futuro diferente en el que todos, al levantar la vista, podamos contemplar a un pueblo que viva con justicia y libertad.

Ma. del Refugio  Bañuelos, ODN

 


Una obra de:

Cacahuatales No. 50,                      Col. Ex Hacienda Coapa, Tlalpan, CDMX, C.P. 14300.                              55 5598 2312   /   55 6386 5015

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Compañía de María y EAMI retoman actividades

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Compañía de María y EAMI retoman actividades

Al volvernos a integrar como Compañía de María y colaborar en este proyecto del EAMI, en mayo de 2019, se apoyan dos procesos y se retoma la inquietud expresada por las mujeres indígenas de volver a reunirse, retomar su deseo de seguir aprendiendo medicina alternativa, algo de cocina -repostería-, de poder reflexionar y rezar.

Para ello se contempla la impartición de algunos talleres:

-Taller de medicina alternativa
-Taller de repostería
-Taller de manualidades (bordado)

Éste último inició antes de la pandemia, pero igual que todas las actividades, se vio forzado a suspenderse dada la situación de confinamiento.

En marzo de 2020 se integra a la comunidad de la Compañía de María presente en Zapopan una tercera hermana.

En octubre del 2020 se retoman algunas actividades: organizar y celebrar la fiesta patronal de la capilla “Santa Cecilia”; se realizó de la manera más sencilla, el novenario, la procesión de la Patrona Santa Cecilia, la danza de los Viejitos y la Eucaristía, con una presencia mínima de personas, teniendo en cuenta las diferentes medidas sanitarias.

La organización religiosa y la animación en la comunidad la realiza un equipo de parejas Purépechas: los mayordomos.

Ellos junto con los religiosos y el Párroco, se encargan de toda la organización de las fiestas de Semana Santa y las fiestas patronales. 

La fiesta patronal inicia con el novenario a Santa Cecilia que, se realiza en la casa de los cargueros. Ellos son una familia o dos, se presentan a la comunidad un año antes de la fiesta.

Ellos se preparan para realizar esta actividad, no es únicamente decorar el lugar donde se reza el rosario, sino que cada día ofrecen a la comunidad, algo para compartir y, el día 21 de noviembre se hace una convivencia en grande, con la danza de los viejitos que son jóvenes y
señores de la misma comunidad quienes trasladan la imagen a la capilla.

Inicia el festejo con la Eucaristía y posteriormente a las 12:00 las tradicionales mañanitas.

Esta es una fiesta que convoca a miles de personas incluyendo familias invitadas de los poblados de San Antonio y San Isidro, en la sierra de Michoacán.

El 22 de noviembre fue un festejo sencillo pero especial pues, ahora no son los feligreses los que van donde ella, es ella (Santa Cecilia) quien visita las casas.

Las familias reciben con pequeños altares en la calle. El recorrido por el barrio acompañado con la banda.

La presencia de estas jóvenes Purépechas en la tradicional danza dio un toque de frescura y alegría.

En ella visten orgullosamente su traje típico y ejecutan unas vistosas danzas en el recorrido, entre ellas, “Toro Pinto”. Las Guarecitas representan a la mujer indígena Purépecha.

Otra actividad que se retomó en febrero fue el reforzamiento escolar con los niños, con la modalidad de realizarse de manera personalizada en la casa de los y las niñas, en vez de ser grupal.

Las diferentes actividades han sido intermitentes, se suspenden debido a la pandemia, se han reiniciado en el momento que hay la autorización de las autoridades gubernamentales y de la Iglesia, siguiendo todas las medidas sanitarias.

Comunidad de Zapopan


Una obra de:

Cacahuatales No. 50,                      Col. Ex Hacienda Coapa, Tlalpan, CDMX, C.P. 14300.                              55 5598 2312   /   55 6386 5015

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Casa de Nuestra Señora en Zapopan y su colaboración en el EAMI

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CASA DE NUESTRA SEÑORA EN ZAPOPAN Y SU COLABORACIÓN EN EL EAMI

En esta comunidad estamos tres hermanas, María del Refugio Bañuelos, Ma. Carmen Franco y María Elena Fonseca.
La misión que realizamos una gran parte es colaborando en el EAMI en el Barrio La Noria, lugar cercano a donde está la casa que habitamos.

Queremos compartir con ustedes lo que en este lugar ha acontecido  en esta zona.

Nos alegra poder compartir de manera sencilla un poco de nuestra experiencia.

Comunidad de Zapopan

Equipo de apoyo a migrantes indígenas (EAMI)

Equipo EAMI

Equipo conformado por escolares jesuitas y hermanas de la Compañía de María, que trabaja con la población indígena Purépecha migrantes en la Zona Metropolitana de Guadalajara, (ZMG).

Actualmente colabora también en la colonia Floresta del Colli, en el municipio de Zapopan con migrantes Purépechas provenientes de comunidades de la sierra de Los Reyes, Michoacán.

La Floresta del Colli, su barrio “La Noria”, está ubicada al noroeste de la Zona Metropolitana de Guadalajara, Jalisco; en el municipio de Zapopan, forma parte de la Parroquia de los Sagrados Corazones.

En la colonia viven en su mayor parte migrantes provenientes de Michoacán, Zacatecas y otros estados.

Los Purépechas comenzaron a llegar hace 25 años, en la actualidad aproximadamente el 50% de las familias de la colonia son Purépechas con hijos o nietos nacidos en este lugar.

La colonia cuenta con servicios de luz y agua, drenaje parcialmente; las calles de la colonia no están pavimentadas y la mayor parte de los terrenos y las casas no están regularizados.

Las actividades económicas de los Purépechas son la albañilería, trabajo doméstico y ventas en los tianguis.

El EAMI busca desarrollar procesos que fortalezcan el colectivo purépecha y su articulación con el contexto para contribuir al mejoramiento de su calidad de vida y a la construcción de relaciones interculturales justas, fraternas e incluyentes.

Para su funcionamiento, el equipo tiene dos procesos:

1) Infancia purépecha: este proceso propone favorecer un desarrollo integral de las niñas y los niños migrantes indígenas de La Noria desde el ámbito escolar y familiar para que cuenten con más oportunidades que favorezcan su calidad de vida personal y comunitaria.

Esto se realiza mediante sesiones de reforzamiento educativo con niños de 6 a 12 años, una vez por semana; además buscando coordinar a otros grupos que trabajan con niños en la colonia (Colegio Enrique de Ossó, Comunidad CRECE).

2) Pastoral indígena urbana: para propiciar la vivencia de fe personal y comunitaria de los Purépechas en la ZMG, este proceso busca articular los modos de vivir y celebrar la fe.

Dentro de este proceso está el acompañamiento a los mayordomos, cargo comunitario que organiza la fiesta patronal de Santa Cecilia y la construcción de la capilla del barrio.

Otra parte consiste en la atención pre sacramental con pláticas para padrinos y papás, con el objetivo de que puedan valorar el modo Purépecha de concebir los sacramentos.

Además, está el apoyo en la celebración Eucarística del sábado, el acompañamiento a acólitos y al coro Purépecha.

Se retomó el grupo de Mujeres que se reunía con las hermanas de la Compañía de María, que anteriormente apoyaban esta misión, elaboraban productos de medicina alternativa y con la venta podían obtener un pequeño ingreso económico.

Comunidad de Zapopan


Una obra de:

Cacahuatales No. 50,                      Col. Ex Hacienda Coapa, Tlalpan, CDMX, C.P. 14300.                              55 5598 2312   /   55 6386 5015

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