Experiencia de Voluntariado: Solidaridad y entrega generosa
La Palabra nos ilumina bellamente lo que vamos haciendo como comunidad en la misión. “Así también ustedes: cuando hayan hecho todo lo mandado, digan: “Somos simples sirvientes, solamente hemos cumplido nuestro deber” Lc 17, 10.
Vivirnos desde la normalización de esa relación con Jesús, que nos lleva a posicionarnos desde ser “siervas inútiles”, es ubicarnos en el justo lugar de creaturas, ser instrumentos de Él en el servicio y entrega desde el amor que libremente hemos entregado, para poner nuestro enfoque en aquello que alimenta y da sentido, a pesar de las situaciones complejas que estamos viviendo; a la vez, sentimos la confirmación de que Él permanece, camina en el día a día con nosotras.
Son varios signos que se presentan en la cotidianidad. Para algunos centros educativos el espacio de la “Floresta del Colli” está siendo oportunidad para acercar a los jóvenes de bachillerato a una realidad distinta de la que viven en los colegios. El día 12 de noviembre, el Colegio Victoria preparó una convivencia por medio de un rally con varias bases con juegos distintos y variados que motivaron a los niños a participar. Fue una tarde donde niños y jóvenes disfrutaron, gozaron del encuentro y compartieron experiencias.
Presentamos algunos testimonios de jóvenes que nos comparten lo significativo que se llevaron en el corazón.
Mi estancia en el Colli fue muy agradable y me abrió los ojos a la realidad que no tenía presente; lo cual considero que cambió un tanto mi vida y mi modo de ver las cosas. Fue agradable, dado que me gustó ver a los niños sonreír y convivir. En mi opinión, quisiera que con esto los niños se dieran cuenta de que, a pesar de las adversidades, siempre hay una pizca de bondad y que nunca lo deben de olvidar y ayudar a otros por igual.
Joshua
La experiencia ha sido llena de alegría y diversión. El convivir con los niños y hacerlos pasar un buen momento es muy satisfactorio para mí. Al estar con ellos nos comparten su alegría y sencillez. He tenido pensamientos de que, tal vez, lo que a nosotros nos sobra a ellos les falta. El ir con los niños me deja mucha reflexión sobre la vida, porque no solo es tener cosas materiales, sino ser agradecidos por lo que tenemos. Me gustaría que todas las personas ayudáramos y considero que no siempre las ayudas tienen que ser económicas; a veces el tiempo es más valioso que el dinero, al igual ellos disfrutan divertirse con otras personas.
La verdad que son experiencias únicas, de cada niño me quedo con lo mejor porque son personas increíbles. Lo volveré hacer muchas veces más. Espero que nunca se acaben ese brillo y alegría que tienen.
Fer
Estoy muy agradecida de vivir esta experiencia, me gustó mucho poder convivir con esos niños y poder jugar con ellos. Me impresionó mucho que tuvieran tanta energía y estuvieran dispuestos a divertirse, que desde el niño más chiquito al más grande se adaptaran y se divirtieran.
Creo que todos nos divertimos muchos y pasamos un muy bonito rato con todos los niños.
Todos fueron muy lindos y estuvieron dispuestos a hacer todas las actividades que teníamos planeadas y su actitud tan juguetona nos hacía no querer dejar de jugar.
Y Muchas gracias por recibirnos con los brazos abiertos y hacernos pasar una tarde bonita.
Regino
Antes que nada, quiero agradecer el recibimiento que nos dieron los niños. Ellos con mucho cariño nos hicieron sentirnos bien; yo sentí felicidad por el recibimiento y por cómo, desde antes de empezar los juegos y todas las actividades, ellos nos invitaron a jugar.
Yo tenía muchas ganas de vivir esta experiencia, ya nos habían contado lo bonito que vivieron otros momentos. Me sentí muy alegre al ver que los niños estaban felices y la manera en que los alegramos con los juegos que teníamos preparado para ellos. También me puso muy feliz el corazón el ver cómo los niños nos decían “adiós” cuando nos íbamos. En lo personal, yo me la pase muy bien y ojalá pudiera volver a repetir esta experiencia.
Ian
Gracias por dejarnos vivir una experiencia tan bonita. Viví algo muy hermoso; disfruté convivir con la gente. Con los niños, me gustó verlos jugar y reír; sobre todo ver las caras de emoción, alegría y felicidad de los pequeños.
Es una experiencia que siempre llevaré en mi corazón. A mí me tocó ser acompañante de los niños y fue muy padre, porque te iban teniendo más confianza. Están llenos de energías buenas; me encantaría volver y pasar más tiempo con ellos.
Me dejaron una sonrisa, me enseñaron muchas cosas, me contaron sus historias y me encanto ver más allá de lo que sabía. Yo pensé que estaría aburrido; pero cuando estuve con ellos cambié de opinión, fue todo lo contrario. ¡Espero volverlos a ver pronto!
Ana Paula
Estos y muchos más gestos que encontramos de las personas son lo que dan vida, gozo, esperanza, ilusión, pasión y alegría para vivir la misión, llamadas a ser colaboradoras en la construcción de su Reino.
