Comunidad de Aguascalientes

icon About

Comunidad de Aguascalientes

Con la nostalgia de las fiestas navideñas, que siempre nos llenan el corazón de ilusión y esperanza, en enero comenzamos a regresar a la comunidad después de la visita a las familias y amigas. Pero no todo fue nostalgia, pues el domingo 5, los Reyes Magos nos trajeron a las hermanas de la comunidad del Pilar a instalarse en la que fue nuestra casa en el barrio del Encino. 

Fuimos a recibirlas y a ayudarles un poco con la mudanza; llegaron (acompañadas por Isabel Rodríguez y Martina Rodríguez) Lucy, Ciria, Claudia y las postulantes Murka y Caridad. Mariví arribaría al día siguiente. Las recibimos con mucho gusto y cariño, muy contentas de ser ya dos comunidades en esta ciudad. Llevamos algunos alimentos y, en medio del caos de la mudanza, pudimos saborear una deliciosa comida.

Con respecto al colegio, el día 7 no podía faltar la partida de la rosca de reyes en el hall del antiguo internado. Se tomaron fotos de las personas a las que les salió el niñito, para que quedara evidencia. Gozamos mucho ese rato de convivencia con todo el personal, con miras a disfrutar de los tamales el día 2 que, como caería en domingo, se adelantaría para el viernes 31. El colegio, se volvió a llenar de niños el día 9, fecha fijada por la SEP para reanudar las labores escolares en todo el país.

En breve se trasladará el centro socioeducativo Lestonnac a una casa cercana, ya que el actual local es muy pequeño y cada día aumenta el número de niños que asisten. Se va conociendo la labor de las hermanas y empiezan a llegar mamás que quieren traer a sus hijos porque, según el testimonio de una maestra de la escuela primaria cercana, una niña que asiste a nuestro centro ha avanzado en su desempeño escolar. Varias personas de la comunidad han estado pintando la casa y haciendo el aseo. Hemos ya trasladado el material y algunos muebles para dejar todo listo para el reinicio de las clases. El lugar en el que se trabajó hasta ahora con los niños se destinará a clases y talleres con señoras.

Hemos participado en una conferencia y convivencia que, con motivo del día de la vida consagrada, tuvimos el sábado 1 de febrero. La misa fue el domingo 2 en la catedral. El sábado por la tarde también recibimos en nuestra parroquia la visita de la imagen de la Virgen de la Asunción, patrona de la diócesis.

Josefina Domínguez, ODN

Renacerá tu sol

icon About

Renacerá tu sol con cambios a los 80 y más

En nuestra disminución, recibimos más fuerza y hondura.
En nuestras confusiones, recibimos la LUZ.
En nuestra historia vivida, sentimos las experiencias amorosas.
En la debilidad corporal y psicológica nos consuelan y animan los recuerdos que son parte del SOPLO Divino
Barro con Soplo de Dios es nuestra condición de ser.

ÉL ES – Yo SOY luz y viento, UNA en ÉL.

Barro con Soplo de Dios es la comunidad en que vivo.
Barro con Soplo de Dios es lo que forma amistad.
Barro con Soplo de Dios es lo que nos mueve en cualquier lugar, tiempo y condición de vida, aún la más confusa y absurda.
Con el Barro tenemos cierta luz en confusiones, olvidos, depresiones que nos hacen perdemos del camino.

Con el SOPLO (Espíritu) tenemos LUZ y a la vez nos convierte en LUZ con ÉL.
Podemos cantar con India:
Soy LUZ, soy la divinidad definida.
Soy el Dios en el interior.
Soy una estrella, una parte del todo.

Con el Barro nos llega la oscuridad, nos perdemos del camino, nos encierra.

En nuestra edad (80 y más) se nos agudizan las enfermedades, las pérdidas, los olvidos de amistades…

Pero con el SOPLO del Espíritu, viene la LUZ al Barro. El SOPLO de Dios abre el corazón, desenreda las confusiones y nos mantiene en el “surco de la ternura”.

LA ANCIANIDAD es remanso regalado para terminar con la experiencia amorosa en esta vida. Es como ver el mar esperando la ola; lo que llega a tus pies es una mansa espuma que se deshace y te penetra en la húmeda arena. Así pasa en mi historia; luché por mantener la ola y me he quedado con la humedad de su agua. Hoy soy regalada por hermanos de la calle, soy la que recibo de ellos vida y ternura. Ellos con su barro son Soplo amoroso y ternura de Dios en la lucha de mi vida, ola que mantiene húmedo el corazón. Y me vienen iluminaciones de personas queridas y familia.

LLEGA la LUZ. Entonces comprendo y experimento que mi arena es penetrada por el océano de Dios.

Xiomara Mederos, ODN