Visita esperada
Desde el mes de agosto de 2024 se empezó a planear y a soñar con hacer una visita a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, con la mayoría de las hermanas de la Comunidad. Así fue como comenzó el deseo de realizar esta visita y el día tan esperado llegó.
El sábado 26 de abril tuvimos la gran dicha de desplazarnos hacia la Villa en cuatro vehículos; con anterioridad las hermanas del Equipo Provincial junto con el equipo de gobierno de nuestra comunidad comenzaron por hacer una lista de las hermanas que estaban en condiciones para hacer el viaje. Se pensó quién podría ir en cada vehículo y quiénes podrían auxiliar en cada uno de los transportes, para favorecer el viaje según las condiciones de cada hermana. Todas fueron muy valientes y animadas para ir a visitar a Nuestra Madre de Guadalupe.
Al llegar allá hubo algunos pequeños inconvenientes, por ejemplo, no servía el elevador. Pero para visitar a Nuestra Madre no hay obstáculos que nos venzan a los mexicanos y así logramos con empeño y osadía llegar hasta su casita.
Durante la misa todas estuvimos emocionadas y con gozo de poder disfrutar de su presencia maternal y cariñosa. Algunas hermanas ya tenían un buen tiempo de no poder ir a verla personalmente. Ya que la vemos continuamente a través de la televisión durante las misas virtuales pero el estar frente a ella de forma más cercana es otro nivel.
A continuación hicimos la entrada por el pórtico de la esperanza para ganar indulgencia por el año del jubileo y esto nos dio mucho gusto poder hacerlo.
No podía faltar también nuestro recorrido por la banda eléctrica que nos aproxima aún más a nuestra Reina de los mexicanos, por la parte trasera del altar. Es todo un privilegio poder pasar por ahí y admirar con cariño y devoción a Nuestra Madre la Virgen del Tepeyac. Ahí podemos poner en sus manos bajo su protección y cuidado maternal, nuestras necesidades personales, familiares, de la Provincia, de la Compañía de María Universal, del país y de nuestro mundo.
Al regreso todo fue muy rápido, debido a la experiencia de amor vivido con la Virgen Morenita, dijo alguna hermana: “estoy admirada del regreso fue muy rápido, fueron como cinco minutos”, nos reímos juntas y nos alegró que no se haya hecho tan pesado el viaje.
Las expresiones de alegría por esa bonita visita a la Virgen de Guadalupe, se han dejado sentir durante estos días. Seguimos disfrutando este regalo. Gracias al Equipo Provincial y a la Comunidad por concedernos este deseo y hacerlo posible.
