Misiones de esperanza

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Misiones de esperanza

Rezo del Santo Rosario
El rezo del Santo Rosario se llevó a cabo de manera presencial el día 1° de octubre en las canchas del colegio, con el que dimos inicio al mes misionero. Participó la comunidad educativa (directivos, docentes, alumnos, padres de familia y exalumnos).

Al terminar el Rosario se vendieron tamales y atole como primera actividad de recaudación para las misiones.

Este rosario se lleva a cabo los días hábiles, de lunes a viernes a las 6:00 pm por línea a través de zoom. Se envía la liga a todos los grupos de los tres niveles para que particípen los que puedan y deseen. Se han sumado al rezo algunos exalumnos, de diferentes generaciones.

Oración matutina 

Al inicio de las actividades, en colectivo por sección rezamos por las misiones en los diferentes continentes.

Se hace una venta de postres los días martes y jueves.

Organizada por las diferentes secciones destinadas en los diferentes grupos. Los padres de familia donan y venden los productos, entregando íntegro lo recabado para las misiones.

También se destinó un bote por cada grupo de las tres secciones, preescolar, primaria y secundaria, así como del personal.

Cada día un alumno se lleva el bote a su casa y lo regresa al día siguiente. Al tenerlo en su poder se sugiere que pida apoyo con sus demás familiares, vecinos y personas que se encuentre en la calle.

Angélica Cruz Martínez Colegio Guadalupe Victoria Valle de Bravo

María Ignacia de Azlor

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María Ignacia de Azlor Iglesia de Nuestra Señora del Pilar. La Enseñanza

Si fijamos nuestra mirada a cualquier lado de la maravillosa obra que es la Iglesia de Nuestra Señora del Pilar, encontramos a la gran mujer que nos legó esta belleza. Esa mujer se llama María Ignacia de Azlor y Echeverz.

Después de la Guerra de Conquista y posterior reconfiguración del territorio Mexicano en lo que fue conocido como el Virreinato de la Nueva España, encontramos los primeros albores de los antepasados de esta extraordinaria mujer.

Siendo hija de los segundos marqueses de San Miguel de Aguayo; los señores don Joseph de Azlor y Virto de Vera, segundo hijo del Conde de Guara y teniente general de los Reales Ejércitos y de doña Ignacia Javiera Echeverz, marquesa de San Miguel de Aguayo y Santa Olaya. María Ignacia nació el 9 de octubre de 1715 en la hacienda de San Francisco de Patos, lo que actualmente es Villa General Cepeda Coahuila. Hasta la edad de nueve años vivió en la hacienda de Patos, después se trasladó a la Ciudad de México junto con sus padres donde vivió hasta los 17 años, aunque al paso de esos años regresó al lugar de nacimiento.

En 1735 María Ignacia decide ingresar al convento de la Purísima Concepción en la Ciudad de México, donde permanece alrededor de un año, tiempo en el cual su deseo de convertirse en religiosa y tomar los hábitos en España se hicieron más claros, al igual que su deseo de la fundación de una “filial de la Compañía de María en Nueva España para contribuir con la educación de las niñas” (Esperanza Dávila, 2015) Así pues, el 8 de mayo de 1737 —teniendo 21 años y siendo huérfana de madre y padre— se embarca rumbo a España, no sin antes dejar por escrito su deseo de fundar la Compañía de María en México a modo de testamento y como prevención por si el largo viaje al viejo mundo no llegaba a buen término.

El 24 de septiembre de 1742 Maria Ignacia y su prima Ana ingresaron al convento de la Enseñanza de la Compañía de María Santísima en la Ciudad de Tudela de Navarra, finalmente realizó la profesión de los votos perpetuos el 2 de febrero de 1745. Más tarde y gracias a la influencia de su cuna y a la recomendación del confesor del Rey, tras quince años de haber llegado a España, María Ignacia consiguió que Fernando VI otorgara a través de la real cédula del 23 de abril de 1752 el permiso para fundar en la Nueva España una filial de la Compañía de María.

Las monjas españolas:
● María Ignacia Sartolo y Colmenares,
● Ana María de Torres Cuadrado y Echeverz (prima de María Ignacia)
● María Esteban de Echeverría
● María Josefa Burgos
● María Tomasa Téllez
● Joaquina Antonia Azcárate
● María Isabel Zepillo
● Ana Teresa Bonstet
● María Lucía Beramendi
● María Josefa Cabriada y
● María Águeda Urtaum de Val-de Roncal
acompañaron al Nuevo Mundo a María Ignacia como grupo fundador. El 4 de agosto de 1753 llegaron a Veracruz y el 30 del mismo mes a la Capital Novohispana, alojandose en el convento de Regina de manera provisional.

Se cuenta que a su llegada a la Nueva España el grupo de religiosas enfrentó la oposición de un grupo denominado las “maestras de miga” o “maestras amigas” (Pilar Foz, 1981) que percibieron como amenaza a su trabajo, el que un grupo quisiera instaurar una Orden dedicada a la educación de las niñas en Nueva España. Además, la suspicacia del arzobispo de México Rubio y Salinas quien pidió que se comprobará la solvencia económica de la empresa que María Ignacia quería llevar a cabo, contribuyó a los obstáculos que el grupo de religiosas encontró en su camino. Sin embargo, con la ayuda de los albaceas de los marqueses de San Miguel de Aguayo (Esperanza Dávila, 2015) María Ignacia pudo comprobar la solvencia económica que necesitaba y así comenzar la compra de lo que posteriormente sería conocido como Convento de Nuestra Señora del Pilar de Religiosas de la Enseñanza y Escuela de María.

Para la edificación del Convento se compraron dos casas en la calle de Cordobanes (hoy Donceles), teniendo como cabeza del proyecto a fray Lucas de Jesús María, el comienzo de la obra para la edificación del convento comenzó el 23 de junio de 1754 según consta en el expediente relativo a la construcción del convento de la Enseñanza, alojado en el AGN de México. Las obras de reacondicionamiento terminaron en diciembre de 1754, lo que permitió a las religiosas ingresar ese mismo diciembre en su nuevo espacio. El 30 de diciembre se recibió a la primera alumna y para el 11 de enero de 1755 las clases ya eran dadas a 10 alumnas en la mañana y 20 por la tarde.

La iglesia del Pilar, fue edificada en el terreno de una casa aledaña al convento, la cual fue adquirida por la cantidad de 11 mil pesos, la obra es atribuida a Antonio Guerrero y Torres. En la Nueva España existía una marcada deficiencia en la instrucción de las mujeres pues el fin de su educación era que se convirtieran en buenas esposas y madres de familia, sin ninguna posibilidad de instruirse más allá  promoviendo una discriminación cultural entre hombres y mujeres. Esta situación no fue sucedida por Maria Ignacia ya que su vida está orientada por el gran deseo de que a ninguna joven, cualquiera que sea su realidad, se la excluya de la posibilidad de educación. Una innovación sociológica notable y audaz en la Nueva España del siglo XVIII.

De gran fortaleza, con una sensibilidad especial para los pobres económica y culturalmente, no se rindió ante los obstáculos de todo tipo que tuvo que superar hasta lograr la fundación en la ciudad de México. “Su influencia trascendió fuera de su convento-colegio e impulsó el desarrollo cultural de la mujer mexicana”. Ella fue también la personalidad impulsora que motivó un cambio notable en la
orientación tradicional de los conventos de la Nueva España.

María Ignacia de Azlor se presenta como uno de los ejemplares más elocuentes del alma mexicana, una de las criollas que expresan mejor la fecundidad de una vida entregada al servicio a los demás, en una tarea educativa…Tarea que perdura hasta el día de hoy a través de los Colegios, de los Centros Socioeducativos y Tendiendo la mano a la y al que más lo necesita. La vida de María Ignacia de Azlor y Echeverz, estuvo marcada fuerte y exclusivamente por un ideal. Las notas que la configuraron fueron la
rebeldía y la fidelidad:
● Rebeldía ante la indiferencia de la sociedad mexicana por no promocionar culturalmente a la
mujer,
● Fidelidad a un ideal educativo inculcado por su madre y libremente aceptado y desarrollado, por
ella misma”, según el modelo de Juana de Lestonnac.

Agradecemos a Dios y a Nuestra Señora, la vida de María Ignacia de Azlor y la fundación del primer Colegio de la Compañía de María en México, colegio que aún perdura a pesar de las innumerables dificultades. HOY, NUESTRO QUERIDO COLEGIO LESTONNAC.

Casa Provincial

EXPERIENCIA DE MISIONES 2025

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EXPERIENCIA DE MISIONES 2025

Amigas y amigos compartimos con ustedes que este año, gracias a Dios, pudimos llevar a cabo las actividades misioneras que año con año se realizan en nuestro colegio como en el de los demás.

La actividad dio inicio una semana antes, con la reunión de las coordinadoras de cada grupo y nivel escolar de los padres de familia, para ponerse de acuerdo en las ventas de alimentos que se iban a vender y en la sensibilización de toda la comunidad para ayudar a los que más lo necesitan.  

Este año se tuvo que pedir autorización en las supervisiones de cada nivel educativo para vender todo tipo de alimentos. Se concedió, gracias a que fue organizada por los padres de familia, porque era para una causa noble y porque consideran que el colegio tiene una vida saludable.

De manera formal, se inició con un homenaje especial para dar apertura a nuestro mes misionero donde se informó a la Comunidad Educativa hacia donde se iba a dirigir la ayuda este año dejando el mensaje de que somos misioneros de esperanza. 

El miércoles primero de octubre, dejamos en manos del Señor todos nuestros deseos de ayudar a los demás, por manos de María en nuestra Eucaristía.

Nuestras actividades misioneras se dieron como siempre en un ambiente de unidad, colaboración, trabajo en equipo y disponibilidad para cualquier cosa que se pudiera ofrecer, ya que en varias ocasiones hubo la necesidad de comparar más alimentos.  También hubo mucha disponibilidad de parte de los padres de familia para ayudar, ya que facilitaron a sus hijos más recursos económicos para que colaboraran en las ventas y actividades.

Los jóvenes de Bachillerato participaron con entusiasmo organizando sus propias actividades, además de las ventas de sus papás. Cada actividad deportiva y recreativa que llevaron a cabo la hicieron pensando en cada etapa e intereses de los alumnos.

Las exalumnas también se unieron a esta noble causa organizando un día de ventas de alimentos.

Terminamos nuestro mes pidiendo nuevamente a la Virgen por todas las necesidades de las personas de los continentes y en especial por las personas a quienes se dirige la ayuda, con nuestro Rosario Misionero.

Colegio Montferrant Culiacán