“Todos discípulos, todos misioneros”

icon About

“Todos discípulos, todos misioneros”

Queremos compartir lo que Dios nos ha permitido vivir en la Sierra Norte de Puebla durante las misiones de Semana Santa.

El recorrido de esta aventura comenzó desde enero con la invitación a las misiones; después se tuvo durante febrero y marzo la formación previa. Cada semana en reuniones virtuales abordamos diferentes aspectos importantes para la misión: el objetivo, las actitudes de los misioneros, el contexto del lugar, el significado de la Semana Santa, la planeación de los días y el compromiso y responsabilidad de los participantes (tanto de la parroquia como de la Compañía de María) para la vivencia de esta experiencia.

También solicitamos al alumnado de los colegios la donación de material educativo para la realización de las actividades durante esa semana; lo cual supuso la preparación, organización y división del material para cada grupo y comunidad.

Finalmente el sábado 23 de marzo partimos de la Ciudad de México a la parroquia de Tlaola, Puebla, 27 misioneros/as. Entre estos fuimos cuatro religiosas, seis educadores y dieciséis jóvenes (alumnos/as y exalumnos/as). Nos esperaban los responsables de las cinco comunidades con las que íbamos a compartir la Semana Santa: Huixtla, Nuevo Huixtla, Tzitzicazapa, Nuevo Hidalgo y Xochinanacatlán.

n las comunidades nos integramos personas de los diferentes lugares, por lo fue una experiencia que supuso disponerse para conocer y vivir esa semana con otros jóvenes y personas, principalmente compartir el mensaje de Jesús sintiéndonos parte de una familia Compañía de María.

En cada comunidad tuvimos la oportunidad de conocer a los responsables de las capillas, personas que viven su experiencia de fe en confianza y en compromiso, fue una característica que a los misioneros les impactó, además de la alegría y la sencillez con la que viven. Se pudieron realizar visitas a diferentes familias para llevar un mensaje de esperanza a los enfermos y, de manera especial, estar cerca de las personas que más lo necesitan. Algunos días también se desarrollaron diferentes temas con los niños, con los adolescentes/jóvenes y los adultos para interiorizar el significado de la Semana Santa en las vivencias cotidianas y en la sociedad actual.

En la Parroquia se acostumbra a vivir una Vigilia Pascual intercomunitaria, por lo que el párroco celebra en varias capillas para que las personas de las 22 comunidades se acerquen a la más próxima. Ahí se bendicen los cirios pascuales y luego las personas regresan en peregrinación a su capilla. En esta celebración pascual, en medio de la comunidad, cada una de las hermanas renovamos nuestros votos.

Al terminar esta experiencia el domingo 30 de marzo nos reunimos en la parroquia para regresar a nuestros lugares de origen, alegrándonos del reencuentro y, lo más importante, agradeciendo a Dios por lo que recibimos en cada comunidad, cariño, atención y cuidados.

Agradecemos a los alumnos/as, exalumnos/as, educadores, religiosas y a cada uno de los colegios (Lestonnac de CDMX y Pachuca, Guadalupe Victoria de Valle de Bravo y de Aguascalientes) que participaron; así como a todas aquellas personas que nos tuvieron presente en su oración y las que colaboraron para que esta actividad se hiciera posible. También damos las gracias al Pbro. Antonio Tolentino, que nos abrió una vez más la puerta de la parroquia «Asunción de María Santísima», Tlaola, Puebla y de sus comunidades para realizar esta misión.

Compartimos algunos de los agradecimientos y aprendizajes de las personas que participaron en la misiones.

María de la Luz Ciénega, ODN

Testimonios

» Doy gracias por esta experiencia tan bonita y de haber conocido y convivido con gente tan linda, maravillosa y amable.»

«Doy gracias por la riqueza en valores y fe de la comunidad.»

«De vivir plenamente, la Semana Santa, con la devoción de los habitantes de la comunidad, de conocer personas tan entregadas a la Iglesia. «

«Doy gracias por aprender de otras personas a valorar la vida.»

«De conocer nuevas personas; también me enseñó a valorar un poco más lo que ya tengo. Le agradezco también vivir la experiencia, las pláticas con los niños y ayudar.»

«Doy gracias por la oportunidad de descubrir a Dios a través de personas tan sencillas y generosas a pesar de su situación.»

«Doy gracias por la oportunidad de vivir esta increíble experiencia, lo que aprendí y también lo que pude dejar en esta comunidad es algo que llevaré siempre conmigo. «

«Doy gracias a Dios por el equipo tan maravilloso con el que pude contar para esta misión, por haberme abierto más los ojos para darme cuenta de todas las bendiciones que tengo en mi corazón y haberme abierto el corazón para recibir tanta bondad y agradecimiento de las personas. «

«Por cada familia que nos recibió con gran hospitalidad y por el cariño incomparable que recibíamos en cada abrazo.»

«Aprendí de mis compañeros, su entrega, disposición, la inculturación y la oportunidad de compartir.»

«Aprendí a ser parte de la comunidad, a convivir con personas que no conocía, y me mostraron el gran amor que le tienen a la Iglesia.»

«El convivir con la gente de la comunidad, el descubrir que en la sencillez se encuentra Dios.»

«Aprendí el valor de las cosas; la igualdad, el respeto, la amabilidad y honestidad que me dieron y pude dar fue algo gratificante y también cambió mi perspectiva de la vida en varios aspectos.«

«El trabajo conjunto entre el equipo y las personas del lugar. Los dones, talentos y valores de mi equipo en el servicio, escucha y cercanía hacia los niños y personas mayores en las actividades y celebraciones en las comunidades.«

«Me gustó que pude vivir el fervor católico de la comunidad como cuando era niña, ahora en la ciudad casi no se vive de esa manera. Aprendí que una comunidad puede ser autosustentable sin problema.«

«Me gustó convivir con la gente de la comunidad, jugar con los niños, ya que me enseñaron a siempre sonreír.«

«Me encantó poder estar con los niños, aprendí muchísimo de ellos, que a veces no es necesario mucho para ser feliz porque con poco se puede llegar a ser el más feliz.«

«Me gustó el ambiente lleno de tranquilidad y aprendí mucho de cada familia; el cariño que comparten y la cercanía que tienen entre los vecinos es muy bonito.«

«Me gustó mucho que el pueblo era muy unido y que todos creían en el Señor. Aprendí a valorar un poco más a mi familia y a las personas que me rodean.«

Votos solemnes de Hosleidys

icon About

Votos solemnes de Hosleidys

El pasado 7 de abril, las comunidades de Cuba celebramos, llenas de alegría y agradecimiento, la profesión solemne de Hosleidys en Esmeralda, Camagüey. En una fecha tan significativa para la Compañía de María universal, contamos no solo con la presencia de la comunidad parroquial habitual y la familia de Hosleidys, sino también de otras religiosas: Siervas de María, Salesianas y Siervas del Corazón de María.

¡Demos juntas gracias al Señor por la confirmación del “sí” de Hosleidys!

La danza de los 65 a 80 años en Compañía de María

icon About

La danza de los 65 a 80 años en Compañía de María

Los días 23 y 24 de marzo, después de una calidad bienvenida por nuestra Hna. Provincial, Isabel Rodríguez, ODN, iniciamos una danza al ritmo del Espíritu. Éramos 22 hermanas de 65 a 80 años que, reunidas en Guadalajara, Jalisco, en la comunidad de Madres Mayores al calor de su acogida fraterna, nos tomamos un tiempo para escuchar, acoger, aprender, desaprender y compartir.

Los textos “Hay un tiempo para todo” (Ivone Guevara) y “Cómo me gustaría envejecer” (Dolores Aleixandre), fueron preparando el corazón para orar, reflexionar y posteriormente compartir, en un diálogo fraterno, en pequeños grupos conformados aleatoriamente.

En las palabras de bienvenida, nuestra hermana Isabel nos ayudó a tomar conciencia de nuestro presente. “Hoy van apareciendo algunas circunstancias con las que hemos de aprender a convivir”, nos dijo. Los énfasis que fue señalando nos ayudaron a ver esta como una etapa diferente, pues nos sitúa en un momento en el que pasamos de la autogestión a vivir un presente diferente. De esta forma, dimos inicio a una danza de día y medio de la mano del Bailarín más importante, el Señor Jesús.

Literalmente y más allá de las habilidades motrices de cada una, danzamos en el momento de hacer una oración muy original, orientada por nuestra hermana Manola, quien nos fue guiando para danzar al ritmo de algunas melodías. Fue un momento en el que experimentamos nuestras resistencias y rigideces, también la docilidad y gozo interno al disponer el cuerpo, mente, voluntad y centro interior para lograr acompasarnos a las notas musicales, es decir, al ritmo del Espíritu.

Lo anterior nos dio la pauta para hacernos sensibles y poder ver la propia vida como una danza y escuchar la música interior que nos mueve.

En el pozo de aguda viva de nuestro interior, encontramos a Dios; pero en ocasiones, también encontramos “otros” ritmos como las tentaciones de poder, tener y aparentar traducidas en seguridades, posiciones inamovibles, ideas intocables, egos, miedos, vacíos disfrazados… Esta oración-reflexión, nos ayudó también a sensibilizarnos para descubrir y aceptar que en nuestras comunidades hay ritmos diferentes y aprender cómo hemos de convivir con ellos. De allí la importancia de ser COMUNIDAD donde podamos ser nosotras mismas y acompañarnos. La llamada es a SER más que a hacer y a vivir en entera confianza y total libertad al ritmo del Espíritu.

Estos y otros aprendizajes fueron el tema central de nuestra conversación en los pequeños grupos y en las sesiones plenarias durante este fecundo encuentro. Al terminar, entre otras llamadas y compromisos, quedamos motivadas a seguir compartiendo en un grupo virtual que próximamente se formalizará. Nuestra gratitud a quienes hicieron posible, de una forma u otra, esta danza al ritmo del Espíritu en Compañía de María.

Ma. del Refugio Bañuelos, ODN

Esperanza Fajardo, ODN

Ma. de Jesús Zamarripa, ODN

Taller de Interioridad

icon About

Taller de Interioridad

Durante los días 25 al 29 de marzo coordinadores y docentes de Pastoral, docentes de otras asignaturas y algunos directivos participaron en el taller de interioridad en la Casa de Retiros en Valle de Bravo; esta experiencia posibilita la oportunidad para profundizar en el Proyecto i que como Compañía de María se desarrolla en la Provincia.

Creemos y estamos seguros que cada paso dado en la vivencia interior fortalecerá el conocimiento personal que los conduzca al conocimiento íntimo de Jesús y de esta manera pueda cada uno, una descubrir el tesoro que lleva dentro.

Ponemos en las manos de Nuestra Señora y de Santa Juana de Lestonnac el impulso y consolidación del Proyecto i en nuestra provincia.

Pastoral de colegios

Compartir entre mujeres

icon About

compartir entre mujeres

Retiro entre exalumnas

En una reunión que tuvimos en noviembre con las exalumnas, estas pidieron que se les ofreciera un retiro en Cuaresma; a partir de esto las hermanas decidimos realizar nuestro retiro comunitario con ellas, convencidas de que sería una buena experiencia.

Se le propusieron algunas fechas a Margarita Cruz Lobo, representante de las antiguas alumnas, y escogieron el sábado 9 de marzo. Con ilusión y entusiasmo Peru sugirió oráramos sobre la vida y actitudes de seguimiento y servicio de tres mujeres: María Nuestra Señora, Noemí y Juana de Lestonnac. En la comunidad estuvimos de acuerdo y ella preparó el guión. Elvia dio una sencilla charla sobre “educar para el encuentro y la relación” desde Juana de Lestonnac, recordando su insistencia: “Nada os recomiendo más que la amistad entre vosotras”.

Se organizaron distintas comisiones para la realización del retiro: de letreros de acogida, acondicionamiento de espacios, formación de equipos, preparación de refrigerios, comida…

El día esperado llegó y recibimos a catorce exalumnas. En la sala de comunidad Peru inició con una introducción en la cual invitó a disponerse a la oración y el silencio. Luego de compartir algunas anotaciones de Ignacio, nos repartió la pauta y nos fuimos a orar de manera personal.

Hacia las 12:00 se realizó una plática con la cual caímos en cuenta de que, para Juana, tal como para Jesús, lo importante era relacionarse de una manera amorosa, entregada, sencilla, confiada y gratuita para crecer mutuamente, fue un espacio muy participativo. Después hubo tiempo de oración antes de degustar la sabrosa comida en la que interactuamos espontánea y cálidamente.

Por la tarde celebramos una eucaristía sencilla, participada y profunda. Luego compartimos en equipos lo que a cada una nos regaló el Señor en el retiro. En la puesta en común, se expresó gratitud por este espacio de paz, silencio y encuentro tranquilo tanto con el Señor y como entre nosotras. Dimos gracias por la alegría profunda recibida, por la invitación a amar de manera cotidiana y servicial, por el llamado a buscar a Dios que nos busca primero y a seguir “construyendo amistad entre nosotras”.

En el mismo espacio de plenaria, evaluamos la experiencia. Se expresó que esta resultó muy positiva tanto para las exalumnas como para las hermanas. Con el deseo de seguir favoreciendo este tipo de encuentros, se propuso que en noviembre sean dos días: el primero de retiro y el otro de fiesta; algunas se podrán hospedar aquí en casa. Además, ellas quieren seguir contribuyendo en La Noria.

Finalizamos nuestro retiro con la cena, en la que mantuvimos nuestra interacción cálida y festiva.

Encuentro ODN, generación 65 a 80

El viernes 22, luego de una preparación, recibimos con gran entusiasmo y alegría a las hermanas del equipo provincial y a las que vinieron de diferentes lugares para encuentro; realmente fue muy emocionante.

Nos reunimos en los espacios de descanso y en las comidas, pues ellas estaban muy trabajadoras y comprometidas con la realización sus actividades; también se percibían muy contentas.

El domingo, con nuestro cariño y espíritu festivo, celebramos la alegría de tenerlas entre nosotras y el también el cumpleaños de Isa.

Nos seguimos alegrando de poder abrir las puertas de nuestra casa y ser un espacio de acogida y encuentro.

Con cariño Comunidad de Herrera y Cairo

Colaboración con los migrantes

icon About

colaboración con los migrantes

Con gusto quiero compartir mi pequeña experiencia; porque en realidad llevo poco tiempo, pero suficiente para experimentar y vivir muy de cerca la realidad de la población inmigrante, tan abundante en nuestra sociedad y, al mismo tiempo, tan ignorada por las instancias oficiales y, me atrevería a decir, por la población en general.

Desde mi regreso de Cuba a la Ciudad de México he vivido en búsqueda con el deseo de aportar mis talentos y posibilidades a sectores de la población que viven en situación de vulnerabilidad. Me he encontrado con la posibilidad de colaborar como voluntaria en CAFEMIN, centro de acogida a migrantes, donde llegan y se atienden entre trescientas y seiscientas personas cada día. Se les proporciona desayuno, comida, cena y merienda, especialmente a los niños. Todos estos servicios, orientados a dar respuesta a sus necesidades, se llevan a cabo por un equipo coordinado por una señora y formado por laicos/as y religiosas, con la colaboración de los mismos migrantes.

En este lugar, experimento como realidad el deseo que plasmamos en nuestros documentos: la colaboración con otros y otras en complementariedad, aportando cada cual su carisma. Aquí se hace real la intercongregacionalidad y la unión de laicos y diversas culturas. Intentamos cada una poner lo mejor de nosotras mismas para dar respuesta a esta población que llega con multitud de problemas y con necesidad de encontrar el mínimo calor de hogar. Son muchas las historias que nos llegan cada día, así como muchas las heridas que esta gente trae, sobre todo las mujeres y los niños, que sufren las consecuencias del desarraigo y del vivir a la intemperie, con muchas carencias; puesto que no tienen cubiertas ni las necesidades básicas de alimentación e higiene. El desafío fundamental es la inseguridad por lo incierto de su futuro. En todo esto se experimenta el rostro de Jesús pobre, con los últimos, con los que viven constantemente en situación de frontera.

Agradezco al Señor porque la relación con los límites del ser humano me va haciendo cada vez más sensible a estas realidades y me ayuda a acoger y reconocer mis propias limitaciones y vulnerabilidades y las de las demás. Como también recogemos en nuestros documentos, nos necesitamos para seguir juntos y juntas poniendo nuestro granito de arena en la construcción de un mundo más humano y más justo. Me conmueve el escuchar sus historias y experiencias vividas desde la salida de sus lugares de origen y los largos recorridos y pasos por países y culturas diferentes. Me pregunto: ¿cuál será la marca que deja esta experiencia en los niños y niñas? Sus caritas inocentes reflejan a veces tristeza y cansancio, además de necesidad de cariño y cercanía, lo cual intentamos brindarles aquí. El Centro, además de estos servicios básicos, ofrece atención médica, asesoría jurídica y psicológica, trabajo social, manualidades, panadería y apoyo escolar a niños/as y adolescentes. Toda esta labor es impulsada por hermanas: Auxiliadoras, Misioneras Franciscanas de María Josefinas y Combonianas; también se hace presente algún voluntario/a temporal, por ejemplo, de los jesuitas. Todos los días hay novedades que comparto en la comunidad y que tenemos presentes en nuestra oración. El tiempo que dedico son los martes, miércoles y jueves desde la mañana temprano hasta las 5:00 de la tarde. Esta es mi realidad en este momento; la comparto con mucho gusto con todas ustedes.

María de la Luz, ODN