Comunidad de Zapopan

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Comunidad de Zapopan

Al término del ciclo escolar, los niños/as de la “Noria” participaron en el campo de trabajo que se realizó en la Floresta del Colli, preparado con mucha ilusión y anticipación para llevarse a cabo durante tres semanas del mes de julio. Las actividades se dividieron en tres bloques -uno por semana-; uno de los cuales estuvo enfocado a “cuidar nuestra casa común”. Se solicitó a la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) su colaboración para impartir el taller sobre la divulgación de la cultura forestal; su participación fue muy acertada y exitosa.

Los objetivos del taller fueron los siguientes:

  • ·Brindar información de manera lúdica y práctica sobre los ecosistemas forestales y el cuidado del medio ambiente para asumir responsabilidades ambientales.
  • ·Fomentar la producción sustentable de alimentos mediante métodos agroecológicos como el desarrollo de huertos y el uso de biofertilizantes para proteger el medio ambiente, mejorar la seguridad alimentaria y promover el bienestar de las comunidades.

Compartimos las experiencias vividas de tres personas que impartieron el taller:

Magda Martínez, ODN

El tema ambiental es un pilar en el desarrollo integral de una persona; de manera particular, dadas las condiciones globales actuales, retoma importancia la soberanía alimentaria y la transición a modelos más sustentables para la producción de alimentos, lo que implica mayor conocimiento de métodos locales y amigables con el ambiente, sin perder de vista el desarrollo y bienestar de las comunidades.

En este sentido, me dio mucho gusto poder participar en una actividad práctica (con un modelo de “aprender haciendo”) con el grupo de niñas y niños de “La Noria” compartiendo algo que para mí (en mi desarrollo personal, espiritual y profesional). Es fundamental para reconocer a la creación como don para la humanidad.

Este pequeño taller me permitió salir de mi área de confort (oficina), recuperar y avivar el vínculo con la misión institucional “…construcción de valores y responsabilidad ambiental de la sociedad”, que con las niñas y niños es esencial porque son quienes el día de mañana seguirán con la estafeta de cuidar este mundo. Debemos disfrutarlo y dejarlo en mejores condiciones para las siguientes generaciones.

Miriam García

Tuvimos el privilegio de impartir un taller de agroecología a tres grupos: grandes, medianos y chicos de niños y niñas en el Centro Socioeducativo Lestonnac, en Zapopan, Jalisco. Este curso ha sido una experiencia enriquecedora tanto para los niños como para nosotras.

La agroecología, que combina la ecología con la agricultura sostenible, es un campo fascinante que aborda la producción de alimentos de manera respetuosa con el medio ambiente. A lo largo del curso, nos enfocamos en enseñar a los niños el valor de la biodiversidad, los tipos de cultivos en los huertos, la importancia de los recursos naturales y de los huertos agroecológicos.

Diseñamos temas interactivos que incluyeron actividades prácticas como juegos de loterías con temas de plantas, germinación de semillas, dibujar el propio huerto y preparación de composta. Estas actividades permitieron a los niños experimentar de primera mano los principios de la agroecología, fomentando así su amor por la naturaleza y su comprensión de los procesos ecológicos.

Uno de los momentos más destacados del taller para los niños fue la germinación de semillas; fue emocionante ver sus caras de alegría, orgullo y saber que desde su corta edad tienen nociones básicas de los temas tratados.

Al final del taller, realizaron una encuesta del curso en una cartulina dibujando tres tipos de caritas de acuerdo a como se sintieron realizando las actividades y como les pareció el curso que se impartió.

En resumen, impartir este taller de agroecología ha sido una experiencia gratificante. No solo hemos podido compartir conocimientos sobre prácticas agroecológicas, sino también hemos visto cómo los niños desarrollaron una conexión más profunda con la naturaleza y una mayor conciencia ambiental. Esperamos que estas semillas de conocimiento y pasión por la agroecología sigan creciendo en ellos y se traduzcan en acciones positivas en el futuro.

Nathalie Aceves

En general la mayoría de los niños mostraron interés hacia tema comentado. Les gusta participar y fueron pacientes en el desarrollo de las actividades. Aunque los términos agroecología o huerto agroecológico podían ser ajenos, comprendieron lo que significaban y, en particular para mí, fue gratificante confirmar que sí tienen conocimiento de algunos elementos del campo: la milpa y los quelites.

Poder moderar un grupo tan diverso me permitió recordar mi interés por los grupos indígenas y sus descendientes, reconocerles el valor que tienen por su origen desde edades tempranas. También considero importante el papel y presencia constante de la Orden de la Compañía de María Nuestra Señora, quienes con el trabajo con los niños aportan cohesión social de la colonia. Me queda la inquietud de su entorno socioeconómico y las opciones que tienen o pueden tener, que les permita desarrollarse positivamente dentro de una ciudad marcada por la desigualdad.

Tener la oportunidad de participar en actividades con grupos de niños, con temas que de alguna manera monitoreamos de “lejos” a nivel nacional, nos permite como servidores públicos recordar el valor de lo que hacemos y la importancia de mejorar y buscar el impacto positivo en la sociedad en cada programa y acción de la CONAFOR.

Gisela Martínez Agustín